Sobre mi

domingo, 9 de septiembre de 2012

Sin más

Dos menos cuarto de la mañana, y a punto de reventar es como empiezo a escribir esto.
Sonando ahora mismo; Extremoduro, que me introduce lentamente en este caos que se va apoderando de mi cabeza lentamente.
Me lo merezco, supongo ... Pero eso no impide que me entren estos sofocos y temblores cada vez que nos enfadamos, ni estas ganas de estallar y arrasar con todo a mi alrededor, ni mucho menos mis ganas de él, sobretodo eso.

Me siento ahora mismo como ... Sí, hecha una PUTA MIERDA, que después del veranito de cachondeo que me he pegado ya tocaba, o no, no sé. El año pasado mastiqué ese sentimiento demasiado, pero eso es otra historia.

En fin. Creo que mi cupo de cigarros diarios ya se ha agotado, sin embargo, necesito uno más.

Los celos; eso y su desconfianza - con algo de razón, nunca me he considerado una tia de fiar - es lo que me quita las ganas, que a su vez se me vuelven a llenar con cada "Buenas noches, descansa". La verdad es que, aunque sepa que quiero estar con él, ya de poco sirve.

La he cagado una vez más, que sí, pero él también se está pasando un poco y no se cuando alcanzaré mi límite. Bua, ¿pero que digo? si con él no hay límites que valgan.

Más tonta de lo habitual me hayo, y aunque sienta que no nos conocemos lo suficiente para que sienta todas esta tonterías, es lo que hay.
Y ahora; 
La decisión, al igual que yo, es solo suya.








No hay comentarios:

Publicar un comentario