Que difícil puede llegar a ser estar cayado, guardar el silencio, enmudecer.
No poder, o no saber como decir todo eso que sabes que te esta devorando lentamente y que avanza sin remedio alguno.
Que nunca te dejará, algo que llevas tan dentro como el primer amor, já.
Ni sumergiéndote con tres bombonas de oxígeno aguantas lo necesario para alcanzarlo sin ahogarte y, arrancarlo.
Sobre mi
sábado, 10 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario