19:56
"El día que ella se vaya, morirá mi musa"
La mentira más dulce, o la verdad más amarga. Mentir no es malo, hacerlo mucho a veces preocupa, él lo hacía constantemente, pero yo ya había aprendido a controlar y asociar sus gestos con cada pensamiento y emoción. Digamos que ya es mucho tiempo. He de confesar también, que si se lo propone, consigue sorprenderme como ningún otro, y poco a poco empecé a dudar en si seguiría siendo su musa, pero aún sin quererlo, era incapaz de desaparecer.
21:07
-Me voy, tengo cita con mi musa.
Mi cara hecha un cuadro y mis hipótesis hechas teorías.
-Traeré cerveza y no me queda tabaco, así que pasaré también por el bar antes de volver.
Con que volviese me era suficiente, nunca he sido celosa, pero que me mientan es una de las cosas que más me irritaba, él lo sabía y parecía que lo hacía aposta, por que se estaba convirtiendo en tradición, y como ya he dicho, le tenía calado. Por lo que me dispuse a hacer aquello que sabía que él más detestaba: coloqué su disco de vinilo favorito en el tocadiscos y puse la tercera canción, me desvestí y me puse su camiseta favorita, la gris, esa que usaba en ocasiones especiales y que llevaba la noche en que le conocí.
Y ahí estaba yo, con un whisky doble con hielo y liándome un cigarro, de esos que escondía bajo su armario; nunca supe hacerlo tan bien como él, no conseguí ese acabado perfecto, pero aprendo rápido y tuve buen profesor. Le mande una foto y no contestó, supongo que estaría furioso, odiaba que fumase y más si era a su costa, sobretodo teniendo en cuenta su ignorancia de mis conocimientos acerca de su escondite.
Tercera copa y quinto cigarro.
01:35
-Ya estoy en casa, veo que de alcohol vas servida, y que eres más inteligente de lo que pensaba.
No conteste y me serví un cuarto trago.
-No sufras, he estado en la playa, necesitaba su brisa pero no ha sido comparable. Nadie logrará jamás llegar a tu nivel de electricidad.
+Aún queda whisky, ¿quieres?
-Creo que los dos vamos lo suficientemente borrachos como para saltarnos nuestro primer nivel.
---
Al margen de todo aquello, y dándoles una semana más, solo quedó café, marcas del sol, y un libro mal escrito que recapitulaba sus vidas desde un punto de vista mas bien sarcástico.

No hay comentarios:
Publicar un comentario