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sábado, 20 de julio de 2013

Consejos desde Vietnam.


No existe forma más mágica de evolucionar como persona que viajando, pero una de las desventajas más grandes que conlleva son los interminables trayectos de autobús, aún que un guía como Phuong y sus mil aventuras pueden lograr amenizarlo un poco e incluso hacerlo interesante. 
Aprender las tradiciones, costumbres y formas de pensar de los Vietnamitas, así como su dura historia y lo que se ha sacado de ella; pero hubo algo que me llamó la atención más de lo que me esperaba, ya que nunca había me había dado cuenta de ese punto de vista, de esa forma de vivir y valorar la vida.

 <<Cuentan que hace tiempo, vivía un campesino en sus tierras cuando de repente vio como uno de sus caballos se escapaba. 
Al ver aquello y que el campesino no hacía nada para impedir la huída del caballo, el vecino cotilla se acerco: 
          -¿No piensa detener a ese caballo? -preguntó asombrado. 
          -¿Quién sabe si es bueno o es malo?- contestó el campesino, despreocupado. 

Pasado un día el caballo regresó y trajo consigo otro caballo salvaje.  El vecino se acercó de nuevo al campesino:  
          -¡Qué suerte! Ahora tendrás dos caballos para que te ayuden en el campo. 
          -¿Quién sabe si es bueno o es malo? - le repitió el campesino. 

Esa misma tarde, el hijo del campesino se subió al nuevo caballo para amaestrarle, y el caballo, al no estar acostumbrado por ser salvaje, se puso nervioso y acabó por tirar al joven hijo del campesino al suelo. 
Volvió el vecino pesado a mostrarle su compasión tras la desgracia que le ocurrió al campesino. 
          -Siento mucho la caída de tu hijo, ese caballo nuevo al final no resultó nada bueno. 
          -¿Quién sabe si es bueno o es malo?- insistió el campesino por tercera vez. 

Varias semanas después, cuando el hijo del campesino continuaba con brazo y pierna escayoladas, comenzó una guerra en su país. Acudió así el jefe del ejército del país a casa del campesino a reclutar a su hijo; pero al ver a este en silla de ruedas quedó exento y no tuvo que acudir a la guerra>>. 

¿Quién sabe si algo es bueno o es malo si no hay mal que por bien no venga?
Todo Ying tiene su Yang. 

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