Sobre mi

martes, 13 de agosto de 2013

Me atrevería a escribir


Perturbador. Así describo el hecho de haber descuidado la esencia de mis escritos por puro desliz. 
Supongo que fue hace tiempo pero no supe reconocerlo -o no quise- hasta hace apenas unos instantes. 

 Pero lo se. 
Creo que desde el día en que perdí a mi "muso" (si existe esa palabra y el susodicho) antes que tú tu camisa entre mis sábanas.
Vicio más cálido que la primera copa de la noche y más frío que el último cigarro de diciembre, que no de enero. 
Conceptos errantes, mismo destino. 
Mis saturaciones alcanzaron alturas aterradoras, como las que rozamos cuando nos éramos fieles. 
Contraposiciones superpuestas, tú y yo. 
Tan efímeros como el tiempo. Balances automáticos modo experto, lo supiste y lo sabrás. 
Incondicional como aquel saludo, no se si recuerdas. 
Ideas excitantes que no desencadenaban más que desidia. 
Abismos absurdos resumidos en kilómetros, ansiosos por defecto.
Vuelta al lugar del crimen, volví al lugar de partida, el más mágico a pesares. 
Y pesas. 
Pensando en reconstruirme y reconstruirte por cada intento fallido por norma. 
Te hablo a ti, aunque nunca me hayas leído y siempre supieras como pasar mis páginas. 
Ilusos que perdieron sus deseos por compromiso, nos quedamos en eso. 
Adversidades rotas en una velada desgarradora. 
Alternando nuestras visiones de deseos caóticos. 

Sálvate de mi caos y huye de mis conceptos de inspiración antes de que me vista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario