Bueno, pues aprendamos a reciclar.
Una misma canción te puede recordar a dos personas a la vez, pero siempre habrá una de ellas que gane el duelo y se adueñe de esa melodía con cierta ventaja sobre la otra. Lo mismo ocurre con mis días, con mis palabras y con mis actos, de los cuales te declaro como único culpable. Adopto manías y me adapto a costumbres ajenas para acabar siendo el resultado de un experimento que, como ves, no salió muy bien: un cuaderno de trazos irregulares, con mezcla de diferentes tonos y caligrafías, diferentes formas de sentir y transmitir un mismo cometido, diferentes formas de un mismo sentimiento.
Es entonces cuando comienzas a crear nuevos atajos con tal de que parezca otro el destino, cuando en realidad, todos los cuadernos llevan a Roma, diferentes rutas, misma meta.
Pero, ¿qué pasa si hago que Roma arda y construyo un París de sus cenizas? ¿qué me dices si te propongo una noche que comience en lo más alto de la Torre Eiffel y dejamos el Coliseo y sus luchas para más tarde? Eso pretendo, hacerte mi dosis. Me encanta ser informada de los efectos positivos que causo en tu persona cuando en realidad no es sino al reves, y eres tú el que me va componiendo y reconstruyendo poco a poco, quien me va enseñando que mis quejas resultan estúpidas a tu lado y me aprovecho. Me aprovecho porque, aunque no te das cuenta, estoy siendo yo la que saca más partido de la situación, me aferro a ti como jamás lo había hecho con otro, te utilizo de bunker y de salvavidas porque, de un modo u otro, estas ejerciendo de tal.
Todo va bien. Todo va bien hasta que excedo el límite y pierdo el control. Dejo atrás la fase de principiantes y paso al nivel avanzado, desconocido para mi hasta entonces; por lo que necesitaré que sigas encajando las piezas de mi puzle que aún vagan sin rumbo fijo y que las dotes de sentido, que me guíes, nunca he surcado estos mares de aguas tan saladas.
Puedo parecer exigente, pero no soy más que una loca a la que le asusta comenzar a depender de alguien tan poderosos como lo estas siendo tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario