Entre Panero y tus recuerdos esta noche vais a acabar
conmigo. Dudo que aguante hasta las doce sin antes enloquecer, ha sido una
semana con demasiadas casualidades
para una persona como yo, que confía en el destino, en que todo pasa por algo.
Y si es así, que putada.
Que putada encontrarte justo el día que más necesitaba
verte,
que putada encontrarte justo el día en que más me dueles,
que putada encontrarte cuando volvía de uno de los lugares
más bonitos de Madrid
y que putada, por que fuiste tú quien me lo enseñaste.
En realidad, la mayor putada no es otra que el chocarse de
bruces con la realidad, que haya sido necesario encontrarte para dejar de
buscarme, el darme cuenta de que me siguen temblando las piernas y de que mi
corazón sigue sobrepasando los límites de velocidad cada vez que te acercas, que voy acumulando multas.
Y de que la que me acabo de tomar era la última cerveza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario