Jamás pensé que acabaría aquí. Vivo en una eterna espera entre un futuro incierto y un pasado agotador.
Es todo tan simple que no sé por dónde exprimir, no hay por donde sacar, se han acabado mis métodos, sin quererlo me encuentro en el otro bando. En este lado jamás sabré vivir en paz, yo no tengo escapatoria.
¿Qué es más fuerte el amor o la necesidad?
Escuché hace no mucho a dos hombres pelearse por una mujer, ambos la querían pero no de la misma manera. El primero, alto y con gafas alegaba que necesitaba de esa mujer, que no era capaz de vivir sin ella y que era imprescindible en su vida para poder continuar. El segundo, fuerte y algo más mayor que el primero, declaraba su amor diciendo que él no la necesitaba sino que la amaba, que el amor que sentía por ella podía con todo.
No escuché más, pensé en preguntarles por aquella mujer, decirles que ninguno la merecía. El gafotas debía saber que no es bueno necesitar a nadie, que la dependencia acaba matando y ahogando en su ausencia, que nadie necesita a nadie, que la diga que la ama. Pero el amor tampoco puede con todo, querido viejete musculitos, no basta con amar y si amas a alguien le acabas necesitando.
Pero luego me di cuenta de que todo eso, dicho de mi boca, sonaría muy hipócrita; por lo que subí la ventanilla del coche, encendí la radio y me fui.
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