Sobre mi

jueves, 19 de octubre de 2017

Demasiado tarde

Cómo explicarle al viento que su olor no volverá,
cómo explicarle al invierno que llega tarde, que este verano sofocó todo lo que él pretendía congelar y ha quemado cada rastro, que ni cenizas quedan después del huracán, que ya no tiene trabajo alguno.
Cómo explicarle al frío que cala mis huesos que ya no es necesaria la tristeza que provoca, que ahora todo va bien, de verdad, no debo echarle en falta, 
pero me satisface más que nunca.
¿Por qué tan tarde? ¿Por qué tan larga la espera? ¿Por qué me costó tanto reaccionar?
El tiempo está cambiando y en esta carrera le saco una ventaja que no consigo tolerar.
La victoria alcanzada e inesperadamente en vano, me resulta tan absurdo, tan incoherente, no debería.
Dí mucho por llegar a este puesto, supuso esfuerzos a los que jamás me hubiese sometido en distintas circunstancias y sinceramente todavía no estoy saciada.
Pensé que, 
a estas alturas,
con todo lo logrado,
podría,
quizá,
pero no. 
Sigo recurriendo al drama de la noche cuando la soledad azota la mañana, aquellas que visto con olor a café por miedo a que vuelva. Ahora por vicio, sustituyendo lo que se fue y no volverá, eso que ya no necesito.
No sé,
creo que,
así tampoco me gusta.


No hay comentarios:

Publicar un comentario