Sobre mi

sábado, 21 de octubre de 2017

No siento la derrota.

No soy tan fuerte, lo sé, nunca lo he sido. Necesito un motivo constante para evitar cae, lo sé; una convicción suficiente para mis intentos, un duro golpe que me conduzca a la repulsión. 
Lo tengo, cada vez mayor, y aunque no lo parezca cada vez me hago más fuerte, cada día voy adoptando nuevas formas y métodos que me mantienen al margen, que me alejan de mi ‘yo’ más débil y me convierten en aquello que siempre he querido ser, cada día más valiente. Hasta el día en que el no soy tan fuerte se convierta en un nadie más que yo, poco a poco, lo vas a ver. Mi fuerza de voluntad me sorprendió y va a seguir haciéndolo. 
Una caída en medio de la carrera no supone nada cuando la meta es lo más alto.  He visto como mis adversarios me adelantaban a toda velocidad en cuestión de segundos y estoy dispuesta a volver a derribarlos a todos, por que ya estamos en la recta final. No siento la derrota, no dejaré que pase. Cada vez queda menos y pienso llegar la primera y con mucha ventaja, pero siempre sin trampas, no merece la pena. 
Pienso alcanzar la cima del podio y mantenerme en esa posición.
No pensé que fuera tan fuerte, esa es mi meta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario