Lo dura que se vuelve la vida cuando sale el sol y te das
cuenta del sabor a mar en los labios, de que tienes los pantalones llenos de
arena, mucha sed, poco dinero en la cartera, sin tabaco, el pelo hecho una
mierda, el sonido del camión de la basura de fondo y un mono terrible de llao llao,
vodka azul y cerveza.
Lo dura que puede volverse la vida cuando sale el sol y,
como no hay internet, no te queda más remedio que dejar lo del trabajo de
inglés para cuando vuelva a nublarse, convencer a Alba para que te acompañe hasta el estanco, ir a por tabaco y bajarte a la playa a
pasar la mañana y a las rocas a pasar la tarde.