Sobre mi

viernes, 30 de agosto de 2013

Tú eres el origen.

Fumarte

-¿Qué haces cuando se te quitan hasta las ganas de escribir?

-En esos casos suelo zambullirme en la piscina y dejar que el agua haga el resto, que limpie mi cabeza y ahogue la mierda. 

-¿Y en invierno? 

-En invierno ya veré, solía beber café hasta que mi organismo dijese basta, pero ahora que el insomnio me persigue buscaré alternativas. ¿Tú que haces en esas situaciones?

-Gimnasia, acabar tan machacado que no me queden ganas más que de dormir. 

-Fumas

-Es verdad, pero lo del gimnasio suena más bonito. 

-Pero no hablamos de situaciones bonitas, y fumar es lo que te nace, inhalar mierda y, tras pasar por tus pulmones y subir hasta tu cabeza, expulsar el humo restante en el que deseas desaparecer. 

-Lo dices como si fuese un arte. 

-Fumar puede llegar a ser un arte si hablamos de ti, fumarte, lo lleva escrito. 

-El sentido bohemio y nihilista de  tu tono, eso es lo que hace que se convierta en arte.

-Yo tan solo repercuto el sentido que tú me das

-¿Esa es la impresión que doy?

-Hoy no has sido tú, sino la forma de fumarte ese cigarro. Cada vez conozco mejor tus vicios y el hecho de que inhales por la izquierda de tus labios mientras sujetas el cigarro, que no lo sueltes; y la forma de tirar la colilla, con rabia, como despreciando algo que te ha dado, posiblemente, los tres únicos minutos de placer del día. 

-Tengo más cigarros, no serán los únicos tres.

-No serán iguales

-¿A no?

-No, los fumarás sin compañía, sin estímulos condicionantes, sin límite de tiempo y, apostaría que con alguna canción de rap poética con dobles sentidos y bases suaves, esas que te gustan, vaya. 

Buenas noches. 

-Siempre te vas en los peores momentos, yo también se exactamente cómo te sientes con solo mirar la expresión que tus ojos me dan, el color de tus uñas o de tu collar y aún así no acertaría si apuntase a tu nivel de conceptos. 

-Quédate el mechero, hasta pronto


martes, 27 de agosto de 2013

"No todas las tías somos iguales" Ya, claro...

Incluyéndome en el tópico de aquellas que creen ser diferentes, me desarmo y digo: pura basura.

Gente que pretende destacar sin apenas esfuerzo y se superan, yo ya llego tarde 
y maldigo al ser que dejó caer aquella frase de "ni todas las tías son tan putas ni ellos tan cabrones". 
Mentía, 
o era demasiado ingenuo para aceptar que en principio y fin todos estamos hechos de la misma pasta y esperar algo de alguien en estos días es algo obsoleto. 
No cabe incluir que al rendirme tengo razones más allá de palabras, acciones que me han demostrado eso de que la estupidez humana no tiene límites. ¿Nos suena, verdad?
No lo digo en vano y pruébalo. Ahora, si nunca te has sentido patética, absurda, descentrada, inutil, frágil, si nunca te has arrepentido de algún arrebato hecho a traición o sin pensar, enhorabuena, eres algo más diferente a las demás, pero sin emocionarte, ya que tarde o temprano te llegará. 
Todas aquellas y aquellos que aparentan cambios, es coraza, armadura o disfraz, falso. Indaga un poco y chócate. 
No desistas ni te asustes, puede que exista esa persona con la que conectes y para ti se salga un poco de tópicos anteriores que ya conocías. Te reto a buscarla, pero mientras tanto,

apostaría a decir que si vuelvo a oír "es que el/ella es especial" 
vomitaré. 

viernes, 23 de agosto de 2013

"How about if you and I, me and you, bailamos bachata?"


Me sacaron de ahí desanimada, no estaba en mi mejor día ni en las más apropiadas circunstancias como para salir aquella noche, pero hay veces que haces cosas sin ganas por la revuelta que te produce una pequeña intuición diciéndote que debes y por aquello que dicen de ese sex(t)o sentido de las mujeres. 

Nada mas entrar me recorrió una ola de caos, provocada por la terrible elección de música que sonaba en los altavoces en esos momentos. 
Era temprano, poco antes de la una, es decir, pleno éxtasis para los amantes del ruido. Así que decidí ir a pedir una copa y otra para mi amiga, aunque venía con el globo puesto de casa, por aquello de que hoy en día una copa te sale por lo mismo que una botella y la vida de estudiante no da beneficios. 
Le llevé su vodka-limón y me quedé en la barra acompañada de mi ron-cola, mi dulce amante y el único que conseguiría sacarme algo aquella noche (que equivocada estaba). 

-Hola...
-fue el mejor hola que había oído en mi vida, con la combinación de sensualidad, elegancia y deseo; sí, todo eso en un vulgar hola, o mejor dicho, en una voz -...me llaman Romeo, es un placer conocerla.

-Encantada. -pegué un trago que eliminó los tres cuartos restantes de copa que me quedaban y me giré. 

-¡Vaya! Parece que la señorita tenía sed, ¿que me diría si le invito a otro trago?

Asentí con la cabeza tratando evitar atragantarme y acabar con todo el ron que quedaba aún en mi boca sin escupirlo y procurando resistir las arcadas, mi sorpresa al verle fue tal que el poder de aquel alcohol caribeño se multiplicó por tres. 

-¿Estudia o trabaja?-fíjate, de las más de cien veces que he oído esa frase, en su voz sonó diferente, quizás por que me habló de usted y con ese acento que me supera. 

-Más o menos las dos, estudio por que debo y trabajo cuando mi horario de universitaria me lo permite. ¿Y tú?

-Supongo que soy de los afortunados que tienen un empleo en este país. 

-¿A qué te dedicas?

-Acompáñeme.

-¿Que te acompañe a donde?



¡Uy que miedo! Intenté seguirle pero se perdió entre la gente, y al volver a la barra mi taburete había sido ocupado por uno de esos 'viceversos' de camiseta de tirantes y músculos en el cerebro. 


-¿Una copa rubia?

-No gracias, estoy buscando a alguien

-Tu amiguita está fuera fumando... -se estaba acercando y no dejaba de mirarme el escote- ...¿qué bebes, vodka? tienes cara de vodka

-Y tú de chuloplaya

-Vaya humos, rubia. Me gustan las tías con caracter. Bébete esto. 

A tú salud!

Y justo cuando tenía su querido vodka preparado en mi mano dirección su cara, llegó mi Romeo, irónico. 

-Cuidado no vaya a derramar ese trago, no se me pierda, fui a pedirle permiso al dj para responder a su pregunta. 

-¿Eres dj?

Se rió -y con razón- así que pude asumir que la respuesta era negativa. En ese momento, cambió el ambiente y el electrohouse fue mágicamente sustituido por la voz del rey de la bachata. 
Me cogió y me guió hasta la pista. Seguí sus pasos los primeros tiempos. Sabía moverse y logró impresionarme, cualquiera diría que vive de esto. 
Entonces vi como su sonrisa burlona no se borraba de sus labios y me activé, -querido profesor de latino, te equivocaste de objetivo si tu intención era impresionar-.

-Ya te sigo. -le dije al oído. 

Su cara cambió, paso de tener el control a ser uno más de los que intenta domarme, eso sí, ninguno tuvo su clase, estilo, ritmo, y cadera. Pero no me dejé dominar y mostré con el mayor ímpetu jamás imaginado en mi persona, todo lo aprendido en mis escapadas caribeñas y en los cinco últimos años de clases de latino. 

Nunca me imaginé que acabaría la noche sudando en manos de un dominicano, y si me lo hubiesen dicho al entrar en el local, no hubiera pensado que la culpable sería la bachata, sino alguna propuesta descarada de cualquier hombre de apariencia misteriosa; y en eso sí acerté. Da la casualidad de que suelo tener algo de bruja en lo que a leer la mente de los hombres se refiere, pero esta vez estaba perdida cual pez en el desierto. 

-Se mueve muy bien, me gustaría hacerla una propuesta algo indecente... -he ahí mi gozo en un pozo, otro imbécil más con las mismas intenciones- ...probarla en otros estilos. 

-¿Probarme en otros estilos? -Mi mente sucia ya comenzaba a quitarle la ropa, supongo que me estaba subiendo el alcohol. 

-Sí, bailando se sabe como es una persona en...

-¿En la cama? -sí, lo dije en alto, pero su risa me salvó. 

-¡Vaya! En la cama también pero iba a decir en carácter, señorita

-Disculpa mi atrevimiento, pero entonces, ¿qué son esos estilos en los que dices que quieres probarme?

-Merengue, samba... -claro, hablaba de baile- ...algo de tango, pero lo que mejor se me da es la bachata, ya viste, y sobretodo se...
-¿sexo? (esta vez solo lo pensé, no permití a mi boca revelar más sobre mi trastornada conciencia, aunque no pude evitar sacar a la luz una sonrisa algo traviesa) -...se moverme al ritmo de la salsa, no se que pensaba señorita. 

-Pensaba en que si tu propuesta es lo suficientemente indecente como para acabar en tu cama con algún truco que conlleve hacerme suya, le costará algo más que un baile. 
-¡pum! Se le borró la risita, parece que se ofendió el dominicano. 

-No se por quién me toma señorita, pero dije propuesta indecente, no descarada, cuya diferencia está en que preferiría acabar sin aliento al ritmo de Aventura tras un par de horas sin parar de... -¿follar?-...danzar como nunca antes lo hice... -¡casi!- ...y es que pocas veces conseguí la complicidad que conseguí bailando con usted, aún que devorarla en la cama tampoco me parece mala idea. 

-Acepto... -volvió su risa- ...a la indecente, digo, no a la descarada. 

-Sígame por favor.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Infieles hasta en lo prohibido.


Fuimos dos extraños a escondidas en los bancos de la iglesia del colegio. 
Fuimos la magia restante de una oración inexistente. 
El socorro de una virgen que no hablaba enserio cuando hablaba de amor, porque ¿qué sabrá ella de amor si nunca ha sido desgarrada por una bestia?
Esa inocencia absurda es la que hoy escasea, pero volvamos atrás. 
Volvamos al momento del encuentro. 
Cuando un iluso y una idiota se buscaban desesperadamente entre los asientos, moviendo sus manos tímidamente hasta fundirse. 
Él creyente y ella no, aunque hoy en día se puede considerar creyente a cualquiera que malgasta sus mañanas de domingo entre locos y curas.
Pero el pudo encontrarla, a pesar de todo. 
Agarró su mano, y aunque suene ridículo, fue un alivio y el supo como serlo. No uno de los tres, sino el único que la entendió en esa semana de atrocidades. 
Descubierto por nadie y recordado solo por ellos. 
Intenso y fugaz, así quedó y así lo dejo. 

lunes, 19 de agosto de 2013

Conversaciones con la luna. Vol. 1

Escapadas nocturnas, eso que ocurre mientras los inocentes duermen. 
Indecencias a oscuras, o mejor, bajo la luz blanca de la luna, la única incansable que divisa cada delito cometido a estas altas horas de la madrugada. 

Cuídala, será tu único testigo y cómplice si me apuras. 
Apunta el consejo de convertirla en tu más fiel compañera, deja que sea la única que descubra tus secretos infieles e infelices, que nadie más seguro que ella para ello, que nadie más lo sepa, que el que tiene boca se equivoca pero la luna de aquello no es pecadora.

- Y dime hija de la gran... Luna. ¿Que cojones hago yo descalza, despeinada y en pijama, andando por el asfalto sin rumbo ni dirección?
Supongo que el miedo de ser descubierta por mis progenitores desapareció con el hecho de haber perdido su mirada y por eso me hallo desamparada por tus cráteres. 
¡Qué injusto! 
O quizás no. ¡Pues claro que no! Esto es el desencadenamiento de los sucesos en los que yo misma me tropecé sin previsión previa (válgame la redundancia). 
Un año tirado en una noche.
Jodida luna, haberme parado los pies, haberme puesto la lista de consecuencias como advertencia en la caja de cigarros y no esa estúpida frase de: "fumar mata". ¡Todo el mundo sabe que fumar mata y si lo siguen haciendo es por que les da igual! 
Haber hecho el cambiazo por un: "mide tus palabras, vas borracha y puedes perder". 
Y perdí, supongo que no es tu culpa, y que tu función es evitar el consumo estúpido de luz, evitar que encienda las farolas que destapan la piscina y por eso alumbras mi cuerpo mientras me ahogo en las altas horas de la madrugada. 
Gracias por escuchar una noche más y perdón por mis delirios. 


jueves, 15 de agosto de 2013

Pido permiso para aterrizar


Recordar intensidades no es trabajo para cuerdos. 

Me explicaré con un sencillo ejemplo; dale al pausa y comenzamos: se trata de hacer volver a tu mente el día más loco, estúpido e intenso que hayas 
tenido en el último año, bueno... dejémoslo en los dos últimos meses (debo recordar que siempre hay gente con más vida social y a la que le costará más elegir que a mi). 
-- 
¿Hecho? Bien. 
Seguro que al principio del día acabar de esa forma hubiese sido impensable, e incluso me atrevo a decir que, de ser propuesto en un comienzo, hubiésemos recurrido a la negación absoluta de aquel acto, a pesar del no arrepentimiento posterior. 
Bueno, a aquello me remito y refiero. No a días cotidianos y vulgares si no a días repletos de adrenalina. Adrenalina que puede estar presente en una simple sonrisa, frase o ,en mi caso, lugar.
En serio, no exagero, sigo acojonada con la forma en la que un lugar que creía conocido -ya que no hay año del que me escape sin bañarme en sus aguas y bailar con su gente- ha sabido como atraparme mejor que nunca. Pero aún más, y siendo más concreta, esta vez supe dejarme llevar por los mejores profesores que he tenido nunca, y creo que ya he elegido. 

Mantengo la idea de que el amor a primera vista escasea cuando se trata de personas, pero ¿qué pasa cuando te enamoras de un paisaje, un instante, una sensación? ¿a quién hay que recurrir para que te cedan el visado para no escapar nunca de ahí? 

martes, 13 de agosto de 2013

Me atrevería a escribir


Perturbador. Así describo el hecho de haber descuidado la esencia de mis escritos por puro desliz. 
Supongo que fue hace tiempo pero no supe reconocerlo -o no quise- hasta hace apenas unos instantes. 

 Pero lo se. 
Creo que desde el día en que perdí a mi "muso" (si existe esa palabra y el susodicho) antes que tú tu camisa entre mis sábanas.
Vicio más cálido que la primera copa de la noche y más frío que el último cigarro de diciembre, que no de enero. 
Conceptos errantes, mismo destino. 
Mis saturaciones alcanzaron alturas aterradoras, como las que rozamos cuando nos éramos fieles. 
Contraposiciones superpuestas, tú y yo. 
Tan efímeros como el tiempo. Balances automáticos modo experto, lo supiste y lo sabrás. 
Incondicional como aquel saludo, no se si recuerdas. 
Ideas excitantes que no desencadenaban más que desidia. 
Abismos absurdos resumidos en kilómetros, ansiosos por defecto.
Vuelta al lugar del crimen, volví al lugar de partida, el más mágico a pesares. 
Y pesas. 
Pensando en reconstruirme y reconstruirte por cada intento fallido por norma. 
Te hablo a ti, aunque nunca me hayas leído y siempre supieras como pasar mis páginas. 
Ilusos que perdieron sus deseos por compromiso, nos quedamos en eso. 
Adversidades rotas en una velada desgarradora. 
Alternando nuestras visiones de deseos caóticos. 

Sálvate de mi caos y huye de mis conceptos de inspiración antes de que me vista.