-¿Por qué escribes? ¿Por necesidad?
-Sí, por impulso mejor dicho.
-Eres de la mías.
Me está matando la incertidumbre a pesar de haberme jurado no volver a morir por excesos, pero con más frío que ganas no soy capaz de pensar en otra cosa y liberar mi mente de tus garras. No se si estoy en condiciones de contar mis dones pero me encuentro en un submundo dónde me ha sido imposible no imaginarme en tu backstage, siendo tu musa y fan, sintiéndome tu droga, sintiendo tus palabras, recorriendo tus versos y acariciando tus rimas; pero estoy aquí idealizando ruinas en vano.
Poco se de tus preferencias y de ahí el no comprender como has logrado ser protagonista de mis textos con un simple destello de ojos, como he logrado describirte en mis adentros con este grado de desconocimiento,
como he logrado escribirte, como has logrado que te escriba.
Aún queda mucho por descifrar en tu mirada, aún queda mucho para llegar a vivir al ritmo de tus parpadeos y para que sea capaz de reconocer la categoría de tus problemas en tus pupilas; pero ya he comenzado a trazar mis rutas en tus lunares, a planear travesías y a planearte.