Sobre mi

lunes, 26 de junio de 2017

Más allá de mis guerras

Estoy en casa. 
Por unas o por otras tenía que llegar el momento, he vuelto a casa. 
La calma comienza a acariciar mi cabeza mientras el agua fría aclara el contenido. 

Ha sido el olor, lo he reconocido y lo reconozco, lo echaba en falta.
Nervios, de los mejores, a vuelta, la esencia de los ganadores. En un solo respiro, ese olor me guiaba a la suerte, tranquilidad, confianza y transparencia. Era la misma sensación. 

lunes, 12 de junio de 2017

-


No puedo hablar porque no hay voz que salga. No me pidas palabras. 
Siento como mi alma se va perdiendo, vuelvo a dispersame, huye, cae al fondo; y mi corazón, desubicado, estalla impidiéndome la respiración.
No he podido evitarlo, mis fuerzas levitan y se me escapan mientras mis párpados negocian con mis lentillas y el cloro. Los últimos rayos de sol secan mis ojos a la velocidad esperada, sabe ácido.

-Lleva una hora en el agua, ya no hace sol, no se si esta dormida, Lin tampoco se mueve.

Nada me cuadra, mi cerebro no responde ante estos golpes, queda inútil, no me pidas palabras.
Menos eficiencia, lo siento mamá.
Lin, ladra, se mi voz, que sepan que seguimos.

-Ya volverá

Siempre vuelvo, verdad Lin. Solo estoy un poco cansada.


martes, 6 de junio de 2017

Vale, estoy... estoy perdiendo mi poder. 
No temas, no confundas, quizás no sea malo, simplemente diferente.
Una mierda. Es horrible, no me gusta. Mis fuerzas han cambiado su enfoque y no me divierte, pues no me acostumbro.
¿Y qué quieres que haga?
Mil cosas, y ninguna a mi alcance, por lo tanto tampoco al suyo.
Tranquilidad, es pronto, aún no han dado las doce. Quizás esta sea la buena.
Pero no parece.
Vives en nervio, tía, date cuenta, un día no la sigues.
¿Y qué quieres que haga?