Sobre mi

miércoles, 17 de octubre de 2018

Corre


Desperte. Acalorada y dispersa. 
-¿Dónde coño estoy? ¿Qué hago aquí?
Había demasiada luz, los ojos escocían y la claridad era tan imposible como el movimiento. 
-¿Cuánto sabe la gente de ti? Responde. Si es menos de un 50% no me interesa pero si el porcentaje se encuentra entre 60 y 90 quiero saberlo. 
-¿Cómo? No entiendo la pregunta
-La máquina lo dirá, quieta.
Su sombra se agitaba en el oscuro cuarto, pero no conseguía ver su rostro, necesito una pausa, ¿qué dice este de un porcentaje?
-Oye estoy mareada, quiero agua o algo.
-Es normal, su compañero ya es la tercera vez que despierta.
-¿Qué?
No entendía nada, ¿no estaba sola?¿estábamos los dos? De nuevo hubo un borrón, pero esta vez al despertar no había nadie. 
Todo tenía sentido debía huir de ahí. Esta vez si lo vi claro.  Me apresuré demasiado al levantarme siendo imposible evitar el deslumbramiento, los siete segundos de pérdida de visión y el ligero pitido en los oídos. La puerta estaba abierta, la tuya también y supe despertarte. Tras el largo pasillo, dos guardias vigilaban la puerta mas sus cuerpos y caras no casaban con nuestra especie. Probamos por la puerta de atrás, no había nadie y solo supimos correr. 
-Coge las llaves
-Vale yo lo llevo, corre. 
Tampoco se de donde salieron aquellas llaves. ¿Nos habían soltado o nos estábamos escapando?